Thursday, June 12, 2014

El peso sobre nuestras espaldas

 
Esta fue la historia compartida por la hermana Hallstrom de parte de la hermana Patricia Holland en la reunión de Mujeres en República Dominicana, 10 de junio 2014.

Alrededor del 1140 d.c. un Rey alemán atacó un castillo vecino rodeándolo fuertemente. Cuando finalmente sus habitantes se rindieron, el rey le dijo a los hombres que serían ejecutados, pero en un momento de  compasión dijo que las mujeres y los niños serían libertados y que podrían irse con lo que pudieran cargar en sus espaldas. Después de que les dieron un poco de tiempo a las familias para cargar alguna de sus posesiones y dar el último adiós a sus esposos y padres, los puertas del castillo fueron abiertas. Los niños salieron primero, cargando solamente algunas piezas de ropa y quizás algunos de sus utensilios caseros, cualquier cosa que sus pequeñas espaldas pudieran cargar.
Entonces, esperando a que las mujeres salieran. Lentamente ellas fueron llegando, luego pudieron ver a más y más de ellas saliendo del patio, lentamente y literalmente tambaleándose porque cada una de ellas estaba llevando en sus espaldas a su esposo! El rey Konrad 111 fue tan conmovido al ver esta estupenda muestra de amor y lealtad que él cumplió su palabra. Aunque sus tropas destruyeron el castillo, no se perdió la vida de ningún hombre, mujer o niño.
Hermanas, habrán algunos días cuando ustedes sentirán el peso del mundo sobre sus espaldas. Algunos días pueden ser y serán difíciles. Pero tomen como motivación, esas maravillosas hermanas dentro y fuera de la Iglesia que estuvieron antes que ustedes, y que han llevado literalmente a sus espaldas a sus esposos o hijos o un sin número de preciosas personas sobre sus espaldas. Y lo sorprendente es que Dios nos da la fortaleza para hacerlo. En nuestra más ardua dificultad aprendemos que somos más de lo que pensamos que éramos y ciertamente aprendemos que el Señor es mucho más de lo que alguna vez soñamos que El seria.